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Nicola Spirig: un impulso para las nuevas generaciones

La legendaria triatleta Nicola Spirig inspiró al mundo con sus proezas durante décadas. Tras dejar atrás su carrera deportiva, ahora se dedica a buscar nuevas formas de apoyar a las nuevas generaciones.

Texto de Robert Birnbaum. Fotografía de Daniel Meumann, Nathalie Chávez, Logan Swney y el archivo familiar de Spirig.


Darlo todo el día de la carrera, recuperarse rápido, volver a entrenar y volver a la línea de salida poco después: así es la vida y la rutina de cualquier atleta profesional, o al menos la parte que todo el mundo ve. Entre carreras y entrenamientos, atletas como Petra Kuříková también llevan a cabo muchas otras tareas que a menudo pasan desapercibidas, como crear y mantener una presencia en las redes sociales, planificar el futuro y enterarse de las opciones disponibles con respecto a su seguridad financiera y su carrera profesional a largo plazo. Encontrar el equilibrio entre estas exigencias y rendir al máximo supone un desafío incluso para los profesionales más veteranos.

“Todo atleta tiene que centrarse en lo que hace aquí y ahora. Nuestro mundo es pequeño; nos dedicamos a entrenar y competir. Solo podemos mirar hacia adelante”, explica la triatleta olímpica.

Nicola Spirig, una leyenda suiza del triatlón, conoce ese mundo muy de cerca: “No puedes hacerlo todo por tus propios medios. Cuando entrenas tanto, no puedes ser un profesional de todo”. Desde que se retiró del deporte profesional en 2022 [con medallas de oro y plata olímpicas en su haber], la exatleta de On ha encontrado una nueva vocación: crear un sistema de apoyo para que todo atleta pueda centrarse plenamente en su desarrollo, tanto a nivel deportivo como personal.

“Hoy en día, los y las atletas tienen mucho más trabajo: carreras, redes sociales, contratos, opiniones… A su vez, también se vuelve más difícil encontrar las mejores oportunidades”.

“Cuando entrenas tanto, no puedes ser un profesional de todo”.

Al frente del programa On Athlete Compass, transmite su amplia experiencia como atleta, y tiempo que crea distintas opciones de apoyo para la próxima generación de atletas. Tras una larga y exitosa carrera, sabe exactamente lo que estos necesitan para abrir las alas y alcanzar todo su potencial y los momentos en los que necesitan a alguien a su lado. Su experiencia se basa tanto en momentos positivos como en recuerdos que le enseñaron la importancia de disponer de una sólida red de apoyo.

“Tuve la suerte de contar siempre con las personas adecuadas a mi alrededor cuando más lo necesitaba. Sin ellas, seguramente no habría llegado tan lejos”, dice.

A Spirig le viene a la mente un recuerdo en especial. 

“Acabé en una cama de hospital tras sufrir un accidente en bicicleta mientras entrenaba. Gracias a mi red de apoyo, enseguida averigüé en qué hospital podía encontrar al mejor equipo de especialistas para tratarme. Por aquel entonces, pensaba que una red médica sería lo primero que crearía para otros atletas, para que tuvieran la certeza de estar en las mejores manos si alguna vez se encontraban en una situación similar, cuando no sabes el impacto que puede tener un accidente o una lesión en tu carrera y en el día a día”.


Spirig se centró precisamente en eso, pero el programa On Athlete Compass va más allá de la orientación médica. Partiendo de conversaciones con atletas y profesionales del entrenamiento, encuestas y la experiencia personal de Spirig, el programa se divide en seis áreas.


“Ofrecemos apoyo para la preparación física y mental, la salud y la recuperación, el desarrollo personal y profesional, la gestión económica, la marca personal y los medios de comunicación. Además, hemos creado la ‘On Family Experience’ para unir aún más a nuestros atletas. Mi función consiste en crear una estructura que beneficie por igual a nuestros [más de 200] atletas y que, a la vez, se adapte a sus necesidades individuales”.


El programa sigue un objetivo coherente en todos los pilares, tal y como explica Spirig: “Ofrecemos a los atletas la oportunidad de acceder a todo aquello que les resulta valioso y les ayuda a desarrollarse como deportistas y como personas”.


Este valor, obviamente, puede variar en función de cada atleta. A los runners que entrenan dos veces al día se les ofrece enriquecer su tiempo libre con entrenamiento mental o sesiones de formación adicional. Para atletas que tienen una mayor carga de entrenamiento, el programa aporta valor a sus vidas al tiempo que les quita algo de peso de encima. Al fin y al cabo, por muy rápidos que sean, ninguno puede librarse de responsabilidades de la vida real como trazar un plan de jubilación, recibir asesoramiento legal o pagar impuestos. Y todo esto requiere energía. A través de una red de profesionales expertos, podrán conservar esa energía y, al mismo tiempo, prepararse para lo que viene después del deporte.

Petra Kuříková se convirtió en una competidora destacada en el mundo del triatlón al principio de su carrera, pero la ambiciosa checa siempre trabajó en su plan B: “Mis padres me dijeron desde pequeña que no podía depender solo del deporte. A los 26 años ya había terminado la carrera en gestión deportiva y el máster en administración de empresas”.

Mientras estudiaba, dedicó su tiempo y energía a perfeccionar sus habilidades en natación, ciclismo y carrera. En 2021, representó a su país en los Juegos Olímpicos de Tokio. En su círculo de entrenamiento, siempre derrochaba entusiasmo, y pronto empezó a preparar planes de entrenamiento para sus colegas. Por aquel entonces, ganarse la vida de esta manera era tan solo un sueño lejano. Hoy en día, su sueño se ha hecho realidad gracias a la orientación del servicio de desarrollo profesional del On Athlete Compass.


“Planificar mi carrera me ayudó muchísimo. Siempre he tenido metas para el futuro, pero nunca supe si eran viables. Así que analizamos mi futuro paso a paso, y esto me dio la seguridad de que mis ideas eran realistas, de que eran algo más que sueños”.


Tener un plan B le aporta a Kuříková mucho más que seguridad para el futuro: saber que tiene un proyecto para el día de mañana le permite darlo todo hoy y abre nuevas puertas fuera del deporte.


“Los y las atletas no somos máquinas, siempre puedes tener un mal día. Gracias al programa, siento menos presión por rendir. Tengo una alternativa si no me va bien en el deporte, y eso es fundamental para mi salud mental. También me dio seguridad saber que se me da bien algo más que el deporte. El programa me abre nuevas puertas y hace que mi mundo sea un poco más grande”.

“Siempre he tenido metas para el futuro, pero nunca supe si eran viables”.

Otro atleta profesional que se beneficia de la orientación de Spirig a través del On Athlete Compass es el runner Otmane Nait Hammou. El marroquí compitió para el Equipo Olímpico de Atletas Refugiados (EOR) y hace poco se mudó a Estados Unidos. Recuerda su primera toma de contacto con el programa como si fuera ayer: 

“Me sorprendió. Nunca había oído hablar de algo así. Que un patrocinador se preocupe por tu educación, tu futuro, tu salud y mucho más va más allá que una simple colaboración con una marca: se convierte en una conexión humana”.


Nait Hammou vio esto como la oportunidad que había estado esperando, sobre todo en lo que respecta a la educación.


“Me sentía triste por no haber podido terminar la carrera por motivos económicos, sentía que me faltaba algo. Al ver que el programa incluía oportunidades para continuar mi formación, me emocioné: era un sueño hecho realidad”.

“Es más que una simple colaboración con una marca: es una conexión humana”.

Nait Hammou menciona áreas concretas en las que el programa le ofrece apoyo, y es que hasta los más mínimos detalles marcan la diferencia para atletas como él.

“He utilizado todos los pilares del programa: seguros, nutrición, educación o cómo redactar un currículum. Todo esto permite a los atletas como yo rendir mejor y recuperarse más rápido. Te sientes seguro”.


Kuříková y Nait Hammou coinciden en que Spirig ha tenido un impacto positivo en sus carreras, y no solo gracias a los sistemas de apoyo que ha creado, sino también gracias a su experiencia personal. 


“Nicola es increíble”, dice Nait Hammou. “Es campeona olímpica, pero muy humilde. Nos entiende como atletas, sabe cómo nos sentimos y cómo entrenamos”.

“Lo ideal es aprender de los mejores”, añade Kuříková.


Este tipo de impacto demuestra cómo los esfuerzos de Spirig por el programa ya están dando sus frutos.

“Estos comentarios son uno de los aspectos que más valoro de la función que desempeño. Un atleta me envió un mensaje en el que decía: ‘El entrenamiento mental supuso un antes y un después para mí’. Escuchar estas cosas me demuestra cómo el programa es fundamental para su desarrollo”.


El lema de Spirig para esta segunda etapa de su carrera refleja esa mentalidad de “cadena de favores”: “Mi carrera deportiva ha terminado, pero ahora puedo ayudar a otros atletas con la suya”.